#174 Lesiones de pares craneales en el reciƩn nacido
- Neuro Neo
- 9 dic 2024
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Hola todos!
Ampliamos la discusión iniciada con el caso del mes de diciembre (puedes leerlo aquĆ) con una revisión sobre las diferentes entidades que afectan la función de los pares craneales en el neonato. Estas entidades pueden ser bastante reconocibles (como el sindrome de Moebius), pasar desapercibidas durante mucho tiempo o ser atribuidas a trastornos neuromusculares o articulares. En este post revisaremos el origen de los trastornos de los pares craneales mĆ”s frecuentes y su presentación clĆnica.
Recordemos primero que la irrigación del tronco cerebral depende principalmente de la arteria basilar, que discurre en la parte anterior, y sus ramas, las arterias perforantes circumferenciales y cortas que rodean al tronco, y las paramedianas, que discurren por la parte central. La mitad dorsal del tronco (denominada tambiĆ©n tegmento) contiene -a nivel de la protuberancia y el bulbo raquĆdeo- los diferentes nĆŗcleos de los pares craneales VII al XII, tractos longitudinales ascendentes y descendentes, las fibras de la formación reticular (estructura crĆtica para la regulación de la vigilia y el sueƱo) y los nĆŗcleos ambiguo (control de la deglución) y del fascĆculo solitario (centro respiratorio) (figura 1).

El Dr. Harvey Sarnat propuso hace algunos aƱos (Eur J Ped Neurol, 2004) que muchos de estos trastornos oromotores que compromenten a uno o mĆ”s pares craneales son ocasionados por infartos durante el periodo embrionario o fetal. Estos infartos se ubicarĆan en las zonas fronterizas ("watershed") de irrigaciónĀ en el tronco cerebral
El concepto de "zona fronteriza" lo aprendimos al revisar la fisiopatologĆa de la encefalopatĆa hipóxico-isquĆ©mica. Los territorios afectados por la isquemia se caracterizan por recibir irrigación doble de sistemas arteriales cercanos. El ejemplo mĆ”s tĆpico es el Ć”rea parasagital, ubicada en la frontera entre los territorios de las arterias cerebral media y anterior. Durante un fenómeno isquĆ©mico, estos territorios son los mĆ”s vulnerables. Los infartos en las zonas frontera del tronco cerebral se pueden reconocer fĆ”cilmente en la anatomĆa patológica de los pacientes con encefalopatĆa hipóxico-isquĆ©mica pero son difĆciles de identificar cuando ocurren muy tempranamente (figura 2).

En este punto es necesario en este punto recordar algo de embriologĆa. La propia arteria basilar surge de la fusión de otras dos arterias en la vida embrionaria. Al inicio esta arteria recibe comunicantes que despuĆ©s desaparecerĆ”n. Estos eventos dan lugar a una inversión en el flujo original a nivel de la arteria basilar, que a partir de las 8-9 semanas de gestación cambia su dirección rostro-caudal a una dirección caudo-rostral, que es la que conservamos el resto de la vida (Figura 3). SimultĆ”nemente, de la propia arteria basilar surgen las pequeƱas arterias que irrigarĆ”n las futuras zonas fronterizas (ramas de las arterias paramedianas y las circumferenciales largas). El Ć”rea fronteriza del tronco se ubica a nivel central y superior, cercana al piso del cuarto ventrĆculo. Si Ć©stas arterias no llegan a formarse, se producirĆ”n infartos bilaterales y simĆ©tricos, que tendrĆ”n la forma de columnas longitudinales a nivel del piso del cuarto ventrĆculo.

El tĆ©rmino disgenesia troncoencefĆ”lica ha sido propuesto por Munell y Roig (Rev Neurol, 2018) para englobar todos estos trastornos del desarrollo del rombencĆ©falo en etapas muy tempranas de la vida. Sabemos ahora que cualquier agresión que afecte a tejidos en desarrollo da lugar tanto a la destrucción de las estructuras ya formadas como a la alteración de su desarrollo posterior. TambiĆ©n se cree que la menor respuesta del organismo frente a lesiones destructivas durante los perĆodos tempranos del desarrollo dificulta distinguir las lesiones destructivas de las anomalĆas genĆ©ticas. Esto dificulta el diagnóstico ya que estos sĆndromes de disgenesia troncoencefĆ”lica pueden tener una presentación clĆnica similar tanto si son causados por mutaciones especĆficas (HOXA1) como por agentes vasoconstrictores externos (misoprostrol, cocaĆna).

Como vimos en el caso del mes, las disgenesias troncoencefĆ”licas afectan la función de los pares craneales, el tono muscular y la alimentación de los reciĆ©n nacidos. El manejo de la vĆa aĆ©rea pueden complicarse en forma importante por la abundancia de secreciones.
Los pares craneales se afectan por orden de frecuencia en el siguiente orden: VII, IX, X, V, XII, VI, IV y III. Roig clasificó las formas clĆnicas en 4 grupos:
Forma letal: los bebƩs fallecen por falla respiratoria en las primeras semanas de vida
Forma difusa: HipotonĆa y afectación tanto de los pares craneales, signos piramidales leves, anquilosis temporomandibular y problemas de deglución (āMoebius plusā o sindrome de Carey Fineman)
Forma intermedia: Afectaciónde los pares craneales altos o bajos (secuencia de Moebius o sĆndrome de Robin āclĆ”sicosā)
Forma restringida: Afectación uni o bilateral de alguno de los pares craneales
El estudio de estos pacientes debe incluir una resonancia magnĆ©tica cerebral con secuencias especĆficas que permitan ver con detalle las estructuras de la fosa posterior. La RMN permitirĆ” tambiĆ©n excluir malformaciones cerebrales que producen alteraciones de la motilidad de la cara, especialmente polimicrogiria perisilviana bilateral. Deben excluirse tambiĆ©n los trastornos neuromusculares, que pueden asociarse a debilidad facial y trastornos oromotores
La evolución en los casos menos severos de trastornos del desarrollo del tronco cerebral suele ir con mejorĆa de las dificultades de la alimentación para dar paso a trastornos en la articulación del lenguaje, trastornos del aprendizaje y epilepsia. Se ha descrito una asociación entre la forma difusa y el trastorno del espectro del autismo.
El articulo de Munell estĆ” en versión completa aquĆ:
El artĆculo del Dr Sarnat puede ser revisado aquĆ:
