#229 Reconociendo quistes benignos en la ecografía cerebral
- Neuro Neo
- hace 2 días
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¡Hola todos!
Los hallazgos incidentales de imágenes quísticas en las ecografías suelen representar dudas respecto a su origen. Fuera del ambiente médico, la palabra quiste significa un gran motivo de ansiedad para los padres, que asocian este diagnóstico a problemas progresivos y secuelas neurológicas. Ellos desconocen que algunas lesiones quísticas no tienen relevancia clínica, pero nosotros debemos ser capaces de reconocerlas y estudiarlas apropiadamente.
Quistes benignos
Los quistes paraventriculares, también llamados quistes connatales, son benignos y probablemente representan variantes normales del desarrollo de los ventrículos (en el post #166 de NeuroNeo te contamos su origen). No se asocian a hemorragias intracraneales o zonas de gliosis (sugerentes de cicatrización). Es común que se resuelvan en las semanas posteriores al nacimiento antes de cumplirse los dos meses de edad corregida, sin provocar ninguna alteración en el neurodesarrollo.
Las imágenes típicas de los quistes paraventriculares son redondeadas, de tamaño variable, con contenido anecogénico y bordes hiperrefringentes en la vista coronal (Fig 1). No tienen tabicaciones en su interior. Como su nombre lo dice, su ubicación es paraventricular, es decir al lado del ventrículo, en el margen superolateral del asta anterior. En este primer caso se observan al lado del ventrículo izquierdo, que aparece colapsado.

En este otro caso (Figura 2), parece ejercer un efecto de desplazamiento sobre el ventrículo derecho:

En la vista sagital (Fig 3) los QC suelen ser alargados, de forma oval y pueden dar la impresión de ser una continuación del ventrículo.

Ocasionalmente aparecen "dentro" del ventrículo, dando la impresión de ser resultado de tabicaciones o septos, como se ve en la figura 4.

Diagnóstico diferencial
Son dos los tipos de quistes con naturaleza menos benigna: los secundarios a leucomalacia periventricular (LPV) y los quistes subependimarios. Para diferenciarlos de los benignos, es muy importante tomar en cuenta la ubicación de los mismos. La siguiente figura puede ser de ayuda:

Las lesiones secundarias a LPV suelen diferenciarse por ser bilaterales y ubicarse sobre un fondo hiperecogénico (que representa las áreas de isquemia en la sustancia blanca). Podemos trazar una línea que une los bordes superiores de ambos ventrículos: los quistes paraventriculares se ubicarán por debajo y los quistes de LPV se ubicarán por encima y debajo de la línea, además de comprometer otras áreas de sustancia blanca periventricular en las regiones parietal u occipital y el centro semioval, siempre en forma bilateral aunque no necesariamente simétrica.
El ejemplo de la figura 6 muestra cavidades bilaterales de diferentes tamaños, con bordes irregulares no ecolucentes, que tienden a confluir en ambas áreas periventriculares adyacentes al asta anterior. Los pacientes serán identificados por su antecedente de prematuridad asociada a otras condiciones de riesgo (mala ganancia ponderal, displasia broncopulmonar, retinopatía, enterocolitis necrotizante, etc) y a otras signos ecográficos de injuria o pérdida de sustancia blanca como disminución del volumen cerebral, adelgazamiento del cuerpo calloso, entre otros.

Otras lesiones que podrían confundirse son los quistes subependimarios, posthemorrágicos o congénitos (estos últimos también llamados germinolíticos). Ocasionalmente aparecen en pacientes asintomáticos, pero también se puede encontrar en pacientes con enfermedades metabólicas (acidurias orgánicas, enfermedad mitocondriales y peroxisomales, entre otras), infecciones intrauterinas, cromosomopatías, cardiopatía congénita, sindrome de transfusión feto-fetal, consumo materno de cocaína, entre otras causas (Fig 7). Las hemorragias intraventriculares en resolución pueden tener un aspecto similar.

Los quistes subependimarios o germinolíticos pueden reconocerse porque podemos observar su evolución en el tiempo con las imágenes seriadas. Como se puede ver en la figura 8, al inicio aparece la matriz germinal como una imagen hiperecogénica homogénea, a medida que va ocurriendo el proceso de germinolisis aparecen cavidades anecogénicas en el interior que le dan la apariencia quística, y que pueden ser tan numerosas que le dan un aspecto de "panal de abejas".

Aquí una lista de
Los quistes germinolíticos suelen también desaparecer en el seguimiento, y no afectan el neurodesarrollo de los pacientes. En el caso de bebés sintomáticos, debemos estudiar la causa de fondo y manejarla. Los quistes por sí mismos no requieren ningún tipo de manejo específico.
Para esta entrada hemos consultado:
El libro de texto más completo sobre ecografía cerebral hasta el momento:
Govaert P y de Vries L. An atlas of neonatal brain sonography. Mc Keith Press 2010.
Una excelente revisión de ecografía cerebral para quienes se inician en esta disciplina:
Caro-Domínguez P. Ultrasound for begginers. Transl Pediatr 2021;10(4):1117-1137
Una revisión dedicada a los quistes connatales:
Tan Z-Y J. Ultrasound and MRI features of connatal cysts: clinicoradiological differentiation from other supratentorial periventricular cystic lesions
Un caso clínico interesante:
https://eurorad.org/case/14330


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