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#232 La preeclampsia materna y hemorragia intraventricular en el prematuro: ¿Existe un efecto protector?

Foto del escritor: Neuro Neo
Neuro Neo
hace 1 día
3 min de lectura

¡Hola a todos!

En el post de hoy intentaremos responder una pregunta generada durante la visita médica hace pocos días. Hemos observado que muchos de los bebés prematuros hijos de madres preeclámpticas parecen presentar un riesgo menor de hemorragia intraventricular severa. La pregunta que surgió fue si efectivamente la preeclampsia materna es un factor protector contra la HIV severa. Revisaremos la evidencia que nos ayudará a contestar esa pregunta.


 

La literatura médica nos muestra una asociación inversa entre la presencia de trastornos hipertensivos en la madre y la hemorragia intraventricular en prematuros de muy bajo peso, aunque nos queda la duda si esto representa una protección biológica directa o se trata de un factor de confusión.

Los estudios más importantes que corroboran esta asociación son el de Morsing (Neonatology, 2018), donde la exposición a la preeclampsia materna se asoció a una reducción de riesgo de HIV severa en 83%. Otro estudio realizado en Alemania por Bossung (Frontiers in Pediatrics, 2020) con prematuros menores de 32 semanas mostrar una reducción de 27% en la incidencia de hemorragia intracerebral y leucomalacia periventricular.

El estudio de Nakamura (Scientifics Reports (Nature), 2021) realizado en Japón con un registro da datos nacional de más de 21 mil pacientes mostró datos similares, aunque la reducción de lesiones cerebrales en bebés de 28 a 31 semanas fue más evidente para la leucomalacia periventricular (Fig 1). En este estudio la enfermedad hipertensiva del embarazo (EHE) se asoció con un riesgo incrementado de mortalidad intrahospitalaria (OR 1.31; IC 95% 1.04–1.63) pero una disminución del riesgo de HIV severa (0.68; 0.53–0.87) y leucomalacia periventricular (0.60; 0.48–0.77).


Figura 1. Morbilidad neurologica asociada a enfermedad hipertensiva del embarazo (EHE) en una cohorte japonesa. Adaptado de Nakamura (Scientific Reports, 2021)
Figura 1. Morbilidad neurologica asociada a enfermedad hipertensiva del embarazo (EHE) en una cohorte japonesa. Adaptado de Nakamura (Scientific Reports, 2021)

Preeclampsia y prematuridad extrema

Sin embargo, cuando la población de estudio se reduce a bebés menores de 1000 g al nacer o prematuros extremos, se pone en evidencia que es la edad gestacional el factor más importante que determina la fragilidad cerebrovascular.

El estudio reciente de Hamamoto (2026), una cohorte de seguimiento de 726 prematuros brasileros de muy bajo peso, mostró que la preeclampsia se correlacionó con una menor incidencia de HIV en bebés que pesaban más de 1 kg al nacer mientras que en los menores de 1 kg sólo la edad gestacional y el ductos arterioso hemodinámicamente significativo fueron factores predictivos importantes. Otros estudios que evalúan la preeclampsia de inicio temprano también han encontrado complicaciones respiratorias más frecuentes sin una reducción demostrable de la frecuencia de HIV.


Mecanismos de protección

Se han propuesto algunos mecanismos biológicos para explicar el efecto protector de la preeclampsia, incluyendo la producción de factores pro y antiangiogénicos que favorecen una maduración acelerada de la matriz germinal subependimaria. Una hipótesis fisiológica distinta comprende la síntesis reducida de prostaciclina como  consecuencia directa de la preeclampsia. La preeclampsia está caracterizada por la disminución de prostaglandina I2 materna y umbilical, mimetizando la vasoconstricción microvascular protectora que logran los inhibidores de la ciclooxigenasa como la indometacina.


Tabla 1. Preeclampsia y protección cerebral neonatal. A partir de datos de Hamamoto, Bossung y Nakamura (ver referencias).
Tabla 1. Preeclampsia y protección cerebral neonatal. A partir de datos de Hamamoto, Bossung y Nakamura (ver referencias).

Por otro lado, un análisis cuidadoso señala que la preeclampsia por sí misma puede no ofrecer una neuroprotección genuina sino que refleja diferencias en el cuidado previo prenatal y las indicaciones del parto. Por ejemplo, generalmente el bebé hijo de madre preeclámptica ha recibido sulfato de magnesio antenatal en forma rutinaria para la prevención de la crisis maternas y la neuroprotección fetal. Asimismo, es más probable que los hijos de mamás preeclámpticas reciban cursos completos de corticoides antenatales que promueven la estabilidad cerebral y sistémica. Por otro lado, los bebés que nacen debido a la preeclampsia lo hacen por indicación materna y es infrecuente que se expongan a corioamnionitis, evitando así la respuesta inflamatoria asociada y sus consecuencias sobre la vasculatura inmadura del prematuro.

Podemos ver entonces que cuando se evalúan bebés con edad gestacional < 28 semanas con HIV severa, la asociación protectora observada en poblaciones de prematuros de mayor edad gestacional se ve atenuada por la inmadurez vascular, las necesidades de ventilación mecánica y la inestabilidad hemodinámica. En consecuencia, aunque la preeclampsia se correlaciona con tasas menores de HIV en cohortes grandes, no debe ser considerada una protección contra la HIV severa en el prematuro extremadamente inmaduro.



REFERENCIAS

El artículo de Morsing tiene un enlace aquí:

El estudio de Bossung se encuentra en versión completa aquí;

Enlace para el estudio de Nakamura:

El estudio de Hamamoto se puede descargar aquí.

 
 
 

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